Sin ti, papá. Otro año más.

Hoy ya se cumplen 25. Sólo es un número. Una cifra para cuantificar el tiempo sin ti, el pasado desde tu muerte siendo yo todavía una niña.

Incredulidad. Es una de las primeras emociones que recuerdo haber sentido. ¿Cómo podía ser? Unos días antes estabas en casa. Malito, como nos decían los mayores sin más explicaciones, pero en casa. Te fuiste a una revisión. Rutinaria. La última. ¿Cómo podía ser? Nunca he podido recordar qué fue lo último que te dije. No creí que fuera necesario. Nunca imaginé que fuera a ser la última vez. Continuar leyendo “Sin ti, papá. Otro año más.”

El final de la espera

Era un frío domingo de noviembre. Las pequeñas llevaban todo el día esperando, impacientes, la vuelta de sus padres. Tenían todo preparado para la fiesta de bienvenida. Habían preparado unos sándwiches y cortado fruta. También les había dado tiempo a confeccionar la pancarta — una nueva, cada vez — y de hacer los dibujos prometidos. No les costó mucho: les encantaba dibujar. Continuar leyendo “El final de la espera”