De armadillos y erizos. Estilos comunicativos.

Si tienes la mala suerte de conocerme, personal o profesionalmente, sabes bien que soy una firme defensora de la comunicación y, en especial, de la comunicación explícita, sincera, respetuosa y asertiva (no confundir con el sincericidio: la sinceridad empleada sin tener en cuenta el impacto en el otro, es decir, sin empatía).

El objetivo de este post es intentar transmitir la relevancia que tiene la comunicación en las relaciones personales porque, lamento decirte que, la telepatía no existe. Además, los elementos que intervienen en la comunicación son más y bastante más complejos que los que nos contaron en la asignatura de Lengua en el colegio (pero esto lo dejaremos para otra ocasión, que me emociono y acabo escribiendo un libro en vez de un breve artículo).

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